La sucesión de 35 viaductos y 30 túneles dibuja el AVE a Santiago

La línea transforma el paisaje a lo largo de 87 kilómetros, de los que 48 corresponden a estructuras singulares

Salvar la compleja orografía que separa Ourense y Santiago -en la que se suceden valles, ríos, montañas, núcleos habitados, carreteras, autovías y vías de tren convencional-, para que la nueva línea ferroviaria enlazase con un trazado lo más directo posible ambas ciudades y cumpliendo los parámetros técnicos de la alta velocidad (está construida para un máximo de 350 kilómetros por hora), ha requerido la ejecución de numerosas estructuras que han ocasionado una gran transformación del paisaje entre ambas ciudades.

De los 87,1 kilómetros de la nueva línea, túneles y viaductos representan un total de 48,5, lo que supone prácticamente el 56% del trazado. Supusieron, asimismo, una gran inversión, ya que la apertura del trazado -solo la construcción de plataforma, túneles y viaductos- costó 1.027 millones de euros, de los 2.400 a los que asciende el presupuesto total de la línea.

Los túneles constituyen las estructuras menos visibles paisajísticamente, si bien la línea cuenta con 30, que suman 28,9 kilómetros. Entre ellos destaca el de A Burata, entre los municipios de Ourense y Amoeiro, con 4.068 metros de longitud. Es el más largo de la línea y superó los 150 millones de euros.

Los viaductos, más visibles en el entorno, permiten salvar los numerosos valles y ríos del trazado. La línea cuenta con 38, de una longitud conjunta de 19,6 kilómetros. El del Ulla sobresale por su método constructivo, premiado por el Colegio de Ingenieros de Galicia. No obstante, el viaducto más largo de la línea está en Boqueixón: el de Sáramo, con 1.465 metros de longitud. A él le siguen los ourensanos del río Arenteiro (1.444 metros) y Viñao (1.357).

Además, para reducir el impacto de estas obras en la zona, la protección ambiental se ha llevado una parte importante del coste total: un 12,4%, según Fomento (si bien en zonas como el LIC ‘Sistema Fluvial Ulla-Deza’ llegó al 33% del importe del tramo). Entre estas actuaciones se incluyen la restauración de los márgenes de 30 cauces fluviales, la plantación de 160.000 árboles, 20 pasos de fauna o 34 kilómetros de barreras de retención de arrastres.

Fuente | La región